domingo, 16 de enero de 2011

te quiero libre.

serà que hi ha gent que neix amb aquesta idea d’estimar implícita en el seu ésser? no ho crec. estimar incondicionalment sembla ser quelcom reservat pels germans, pels fills, per alguns amics. per què ens costa tant estimar incondicionalment a la nostra parella? no ho sé.
no és un blog per donar respostes, és un blog per exposar idees, pensaments, per donar-los forma, materialitzar-los, mirar-los des de fora i entendre’ls mica en mica.

he conegut gent que s’estima incondicionalment. ahir vaig tenir unes hores de xerrada amb algú que m’ha ensenyat molt respecte a aquest tema, algú que s’ha tornat un referent important a la meva vida. ella parla d’aquest tipus d’amor d’una manera tan natural.

no l’envejo. l’observo, l’escolto i aprenc. com intento aprendre de totes les persones importants a la meva vida.

estic estimant a algú i vull fer-ho amb delicadesa, amb dolçor, amb respecte, amb comprensió. ser conscient que estimar no és quelcom estàtic em sembla ara mateix el més important a no perdre de vista. hem d’estimar i no només això, hem d’estimar bé.

de vegades també pot ser dolorós.

deixar anar -letting go- forma part d’aquesta evolució de l’amor i segurament és la culminació de l’amor, quan sabem si hem fet bé durant el camí. és potser la proba que ens fem a nosaltres mateixos per entendre si hem sabut estimar bé. és la proba que li oferim a la persona estimada. diria que és la proba d’amor més important.

pot semblar contradicctori, egoista, fàcil. no ho és gens.

sábado, 8 de enero de 2011

la culpa.

la culpa es algo que nadie quiere, y por qué nadie quiere tener la culpa o sentirse culpable?? pues porque eso siempre supone un castigo ya sea propio o ajeno.
ni tan sólo asumir la culpa te salva de ser culpable. asumir la culpa y qué? si has robado - que te corten un brazo, si has insultado - que te corten la lengua, y si has roto un corazón? que te arranquen el tuyo! vale. y ahora qué? ahora que no tengo corazón qué? ahora nada, sólo nos queda esperar a que aquella persona que nos ha hecho culpables de algo o tal vez debería decirlo diferente, aquella persona a la que hemos roto el corazón, nos perdone. sólo así y ya sin corazón, la culpa se va. y quienes somos sin corazón y sin culpa? somos nosotros, porque cogemos el corazón arrancado, guardado en una cajita y nos lo volvemos a poner.
mentalidad cristiana de penitencia. será que por mucho que no me sienta católica....lo soy??
no somos responsables de la felicidad de los otros...o sí lo somos? cuál es el límite que debemos permitirnos cuando nos sentimos culpables? hasta cuándo debemos dejar que alguien nos haga sentir culpables? - asumir la culpa y sentirse culpable. dónde está el fin de uno y el inicio del otro? en el perdón? en qué perdón? en el nuestro o en el de los otros?
culpables y culpados.

let go. - gran lección vital que tengo que aprender.

martes, 7 de diciembre de 2010

te pareces a la palabra melancolía.

las mañanas no son mi fuerte, no sé si ya lo he comentado alguna vez. desde hace años me despierto con una extraña melancolía que a veces llega a parecerse a la tristeza, otras es una añoranza suave que pasa con las horas, sin hacer nada.

algunas mañanas el origen de mi tristeza/melancolía es claro, escribo un poco sobre ella y consigo sacarla de dentro de mi y llegar al mediodía sin ni tan sólo acordarme de ese sentimiento. hoy es diferente, tengo una mezcla de sentimientos, de necesidades, de recuerdos. pienso en los buenos momentos de mi vida, en esas buenas sensaciones que he tenido alguna vez y me alegra haberlas vivido, para poder ahora refugiarme en los recuerdos.

una canción, un sabor, un sonido, un gesto, un libro, una frase, una palabra...hoy todo me lleva a mis “buenos momentos”. es como pensar: da igual lo que venga ahora, ya tienes un lugar dónde refugiarte.

aunque inmediatamente pienso que me apetece volver a tener esas sensaciones, me apetece tener nuevos lugares en los que poder refugiarme en un futuro...nuevos lugares que me protejan ahora, que me abracen ahora para no tener necesidad de viajar a mis recuerdos.

creo que poco a poco estoy consiguiendo eso, poco a poco.

martes, 26 de octubre de 2010

records.

a veure com explico això.

vull parlar de la sensació que estic tenint amb els records aquests dies. quan es deixa una relació, una feina, un país...tot de records ens inunden...bé, parlaré per mi, que no sé del cert si és una sensació generalitzada. a mi em passa, quan canvio de rumb a la vida en el camp que sigui, tot de records m’inunden el cap i el cor. fins aquí bé, normal, suposo.

estic observant com la meva ment es nega a compartir aquests records amb la meva ‘nova vida’, per exemple intento evitar llocs, menjars, seccions del supermercat, músiques...fins i tot paraules del meu vocabulari. és com si tots aquests records que em porten a la persona de la que m’he separat estiguessin en quarantena i ni tan sols jo pogués accedir-hi.penso en altres experiències passades i crec que sempre m’ha passat això i al final sempre acabo aprenent a compartir el records, a barrejar-los, a moure’m entre ells.

ara camino per la vida esquivant records, no és un camí natural, suau, tranquil, si no que vaig mirant, amb cautela, amb por a topar-me...i quan em topo amb un ‘record’, és sensible com una bombolla de sabó i explota...i em poso trista per la trobada, no per l’explosió perquè sé que no desapareix per sempre, de fet, apareix el record de sobte, em poso trista, l’observo fins que aconsegueixo seguir endavant sense mirar enrere i es torna a crear la bombolla en una altra banda cobrint de nou aquell record.

cada pas al llarg de la vida, cada experiència em sembla important viure-la plenament, inclús aquestes que fan una mica més de mal. avui parlava amb una amiga que la gent que sempre sembla feliç no pot ser molt de fiar.
la tristor forma part de la nostra felicitat, o si més no, n’ha format part en algun moment, i cal valorar-ho.

em nego a oblidar, vull conservar els records que em queden, que acostumen a ser els bons (la memòria selectiva que tots tenim) i sé que aprendré a moure’m amb facilitat i sense por en un temps. espero de tot cor que ella també.

miércoles, 6 de octubre de 2010

algodón mágico.

mi teléfono se rayó. algo dentro de mi no me deja vivir tranquila si no está todo [materialmente] perfecto, o casi. el motivo de las rayadas no era más que mi pendiente, o sea, la culpable [en estos tiempos de culpa absoluta] yo.
investigando por la red [maravillosa internet! mujer tenía que ser!] descubrí que no hay mucho que se pueda hacer cuando se raya un cristal, pero un chico explicaba en su blog que el algodón mágico [aladdin] ayuda a quitar o disimular las rayadas.
sin alargame más, debo decir que el chico tenía razón.

ahora: analogía. será que habrá una solución mágica para estas ‘rayadas’ en nuestra vida, algo que suavice estas malas experiencias que nos acontecen a lo largo de esta? será que hay algo que disimula nuestros errores, intencionados o no?
Leí un libro de Ray Loriga hace años, Tokio ya no nos quiere dónde el protagonista era vendedor de una droga que borraba la memoria... pero no basta con olvidar sólo nosotros... y si olvidamos, no aprendemos. olvidar no me parece adecuado.

después de pensar en ello, la mejor solución para estas cosas es aceptar nuestros errores, aceptarnos, los errores también forman parte de nosotros, del todo que somos.

así que ahora estoy contenta con las rayaditas de mi teléfono e intento suavizar las mías poco a poco.

lunes, 4 de octubre de 2010

justicia.

delito: omitir la verdad [eufemismo de mentir].

veredicto: culpable.

sentencia: vivir.

lunes, 6 de septiembre de 2010

positivismo vs. optimismo

escuchando a la gente hablar en estos tiempos de incertidumbre en los que vivo me he dado cuenta del uso indistinto que hacemos de las palabras positivismo y optimismo. aunque algunas personas tienden a usar una más que la otra.
no he querido documentarme antes de escribir esto, quería escribir partiendo de mi experiencia, de cómo siento yo estas palabras. después de escribir, investigaré más ‘científicamente’ y haré mi debate conmigo misma.

personalmente me quedo con la palabra ‘positivismo’. - Sé positiva! - me gusta.

voy a intentar hacer mi defición personal de ambas.

para mi el positivismo se basa en saber ver, encontrar y valorar lo bueno de cada situación y si no existe, si no hay nada bueno que encontrar, ser consciente de ello, no luchar inútilmente para cambiar algo ‘incambiable’. quedarse en ese preciso momento, que en unos segundos ya será otro momento distinto, pero no pensar en el tiempo, no confiar que el tiempo lo arreglará todo. cada segundo cuenta. la vida, el amor, las relaciones son como una planta, hay que regarla hoy, cuidarla hoy, porque si lo hacemos mañana...tal vez ya está muerta.

en cambio el optimismo. a pesar de que la palabra matemáticamente indica ‘sacar el mejor partido de algo’. nos dan una cuerdecita y nos hacen maximizar la superficie que podemos crear con ella. maximizar - optimizar.
bueno, y en la realidad, lo que a mi me hace sentir la palabra optimismo? al contrario que positivismo, optimismo, me hace pensar inmediatamente en su antónimo: pesimismo.
optimismo implica que algo va mal y eso que va mal, hay que cambiarlo, ni ver lo bueno ni nada, cambiarlo. no me gusta pensar, confiar que puedo cambiar algo ‘incambiable’. sé optimisma, todo irá bien. no. y ahora? qué hay del ahora? del segundo que pasa?

me valgo de las dos palabras para andar por la vida, pero estos últimos tiempos en los que el dolor del corazón es mi día a día, me duelen hasta órganos que no tengo ya! pues me apoyo en el positivimismo como filosofía de vida, de mi vida. parece que suavice mis movimientos, me siento mejor pensando positivamente, el pesimismo implícito en el optimismo, no me apetece ahora.

dicho esto, voy a estudiar las dos palabras semánticamente. a ver qué hay de verdad en mi ‘sentir’.

contando...